Hace unos días leía este sueño compartido que me parecía interesente reflexionar y actuar.
La empresa del siglo XXI seremos cada uno de nosotros, será el trabajo para toda la vida, y pasará a estudiarse en los libros de historia, en universidades. Se crearán las Oficinas de Sueños,
donde cada individuo será entrenado para llevar a la práctica sus deseos. El curriculum se sustituirá por un casting de competencias. Un nuevo sistema moverá al mundo....el Capital Emocional:
tanto eres, tanto puedes, tanto haces.
Se establecerá la ética del amor como referente espiritual y trabajaremos por objetivos de confianza. Al mundo lo moverá la pasión, la compasión y el cambio.
Y entonces...alguno pensará que esto es absolutamente irreal, que no podrá llevarse a cabo y ....yo sé.....que todo lo que se sueña se puede lograr!!!
¿Quién quiere hacer realidad esta oficina de sueños? su oficina de sueños?
Historia indígena.
Un día el hijo de un bravo guerrero se enamoró de una joven muy bella y ambos decidieron casarse tras lograr el permiso de sus padres.
Como se amaban tanto y sabiendo de los peligros de la convivencia, decidieron visitar al brujo de la tribu para que les preparase un conjuro que hiciese su amor y su alianza realmente eternas.
El brujo le dijo al guerrero:
Ve a las Montañas del Norte y sube a la más alta que encuentres y cuando estés en su cima busca el halcón más vigoroso, el más fuerte y más valiente de todos. Debes cazarlo y traerlo vivo aquí.
Luego dirigiéndose a la hermosa muchacha le dijo:
Tú ve a las Montañas del Sur y busca en la cordillera el águila más cazadora, la que vuele más alto y de mirada más profunda. Tú solita debes cazarla y traerla viva aquí.
Tras varios días de andar por las montañas, el guerrero y la muchacha consiguieron sus objetivos y volvieron muy satisfechos con las hermosas aves junto al brujo.
-¿Qué debemos hacer con ellas? –le preguntaron
- Son hermosas y fuertes estas aves, ¿Verdad? –les preguntó el brujo.
- Sí, respondieron ellos. Son las mejores que hay y nos costó mucho capturarlas.
- ¿Las visteis volar muy alto y muy veloces? –les preguntó el brujo de nuevo.
- Sí . Volaban más alto y más rápido que ninguna –respondieron los dos.
- Muy bien. Ahora quiero que las atéis la una a la otra por las patas.
Los dos jóvenes así lo hicieron y siguiendo las instrucciones del brujo después las soltaron. Las pobres aves intentaron echar a volar pero como estaban atadas la una a la otra se estorbaban y no pudieron hacerlo. Lo único que conseguían eran tropezarse la una con la otra y haciéndose daño se revolcaban por el suelo.
- ¿Veis lo que les sucede a estas aves? –les dijo brujo- Atadas la una a la otra ninguna es capaz de volar mientras que solas lo hacían muy alto. Este es el conjuro que os doy para que vuestro amor sea eterno:
“Que vuestra alianza no sea atadura para ninguno sino fuerza y aliento para crecer y mejorar como personas”
“Que vuestro amor no os cree dependencias sino que manifieste el cariño y la solidaridad de quienes comparten el mismo pan”
“Respetaros como personas y dejar que cada uno pueda volar libremente para ir aprendiendo a volar juntos por el ancho cielo”.
“Si actuáis así vuestro amor podrá ser realmente eterno porque nunca será una limitación sino un estímulo para que cada uno pueda crecer”.
Cierto es que todo lo que limita al alma muere tarde o temprano en esta vida porque nuestra ley suprema es la del crecer y evolucionar como personas.
Muere un amor desgraciado que atenaza a los amantes y los oprime como personas. Muere con la alegría como quien derepente sale libre de una cárcel donde prisionera estaba su alma.
Pero también muere un amor feliz aunque muera con pena. Muere cuando reblandece a los amantes y los hace más vulnerables y dependientes como personas.
El único amor que nunca muere, el único amor que supera incluso a la muerte es ese pacto sagrado de las almas por el que ambas se ayudan en su evolución, por la que ambas se respetan para que puedan ser libres y a la vez solidarias entre sí.
Si quieres que tu amor sea realmente inmortal no ahogues con tu abrazo la libertad de tu amante y que vuestro pacto sea siempre el del mutuo crecimiento.
Que vuestro amor os de fuerzas para volar muy altos como las águilas en el cielo, para volar juntos trazando círculos en el cielo y también para saber volar en solitario sin apegos y sin miedos.
Sólo así vuestro amor podrá ser realmente eterno porque no solo será alimento y gozo para el cuerpo sino fueza para vuestro espíritu.
Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Ciertto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.
El perrito, subió por las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir, se topó con una puerta semiabierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dió cuenta que, dentro del lugar habían 1000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.
El perrito, comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.
Los 1000 perritos, hacían lo mismo. Luego, sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. ¡ El perrito se sorprendió al ver que los 1000 perritos le sonreían y le ladraban alegremente a él!
Cuando el perrito salió del cuarto, se quedó pensando para sí mismo ¡Qué lugar tan agradable! ¡Vendré más seguido a visitarlo!
Tiempo después, otro perrito callejero, entró al mismo cuarto; pero a diferencia del primero, ese perrito, al ver a los otros 1000, se sintió amenazado, ya que lo miraron de manera agresiva. Empezó a gruñir y, claro, vio como los 1000 perritos le gruñían a él.
Cuando el perrito salió del cuarto, pensó: ¡Qué lugar tan horrible es este! ¡Jamás volveré a entrar aquí!
En el frente de dicha casa, se podía leer un letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos".
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores, se estaban muriendo.
El roble le dijo que se moría porque no podía ser más alto que el pino.
Volviéndose al pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la vid.
Y la vid, se moría porque no podía florecer como la rosa.
Y la rosa lloraba porque no podía ser fuerte y sólida como el roble.
Entonces, encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.
El rey le pregunto:
¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio, triste?
Y la flor contestó:
No lo sé. Quizá sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un roble o una rosa, lo habrías plantado.
En aquel momento me dije: Intentaré ser fresia de la mejor manera que pueda
Tenemos dos fechas de nacimiento, la que nacemos y otra e igual de importante la que despertamos.
Es hora de reinventarse, reaprender, recomenzar, renacer…
Es hora de comenzar de cero siendo auténticos, siendo nosotros mismos, aceptando el ego y transcendiéndolo que no significa rechazándolo.
Es hora de vivir en el amor, sin compararnos, sin juicios, criticas, envidias, celos…
Porque somos únicos y vinimos a este mundo para ser felices
Si en este momento no eres feliz, reflexiona, algo tienes que cambiar, no esperes a que otros cambien para ser feliz sino serás esclavo, tú has nacido para ser libre. Los niños son los que nos pueden enseñar a recomenzar, recordemos la inocencia, alegría, entusiasmo… Aprendamos de ellos y no intentemos que ellos aprendan de nosotros.
Decide cuando y lo demás te será dado